
Periodista: ¿Cuáles serán los cambios para el próximo torneo?

Cocoy: No te puedo decir. Periodista: ¿Y tenés en mente alguna incorporación?
Cocoy: No te puedo decir.
Periodista: ¿Por qué no te tomás una copita?
Cocoy: Bueno, esperame.
(5 minutos después...)
Coco: Me estoy tomando un vinito.
Periodista: Te preguntaba sobre alguna novedad del equipo, dame algún dato para que no me maten en la redacción.
Coco: La redacción la chota, la puta que te parió, me tomo el vinito. Oíme, te voy a decir una cosa...
Periodista: ¿Tu culo es rosa?
Coco: Voy a borrar a uno.
Periodista: ¿A quién?
Coco: No voy a dar el nombre. Lo único que te puedo decir es que va a haber un borrado. Primero, porque no me lo banco. Y segundo, porque es un pésimo jugador.
Periodista: ¿Vas a hacer como con Alex?
Coco: No. Me arrepiento de lo que hice con el karateka.
Periodista: ¿En serio?
Coco: Serio es Santo Biasatti. Y tu vieja, forro.
Periodista: ¿Vas a comunicarte con el borrado en forma personal?, ¿o por email?
Coco: Eeeehhhh, vos me calentás el pico. Sos un puto. Y yo soy cagón como Jou. Voy a mandar un mail, obvio.

(la comunicación se corta)
Está claro que el alcohol transforma a Cocoy en Coco. Tiemblan las casillas de email de todos los jugadores del Munster, sin excepción. ¿Quién será el borrado?