Todo eso cabe también para el Munster, toda esa inestabilidad se potencia si de fútbol se trata. En un certamen ya irregular por naturaleza. Y en este caso es mucho más aplicable aún aquello de que cualquiera le puede ganar a cualquiera. Lo de mil partidos en un mismo partido se vio "patente" el sábado.
El primer tiempo fue muy malo y aburrido, de esos 0-0 para olvidar pronto. Y, en realidad, fue un período en el que ambos equipos hicieron casi todo mal desde el punto de vista táctico, posicional y también en el juego colectivo e individual. Corrieron mucho y pensaron poco.
Y el segundo tiempo, parecía liquidado con el 0-1, más que nada por la crisis que venía viviendo el equipo.
Pues entonces ¿es verdad que el fútbol no tiene lógica?. De ninguna manera. A la larga o a la corta, casi siempre se imponen los mejores. Aunque cuando no hay un "mejor" evidente, cuando la irregularidad es tan manifiesta, cualquier cosa puede pasar y lo impensado reina como nunca.



